“La reconciliación no es que una víctima perdone a su torturador”

La jornada de clausura de la XIV edición de la Semana de la Memoria Histórica y de los Derechos Humanos organizada por el colectivo “Recuerdo y Dignidad“, contó con la participación del máximo responsable de la Relatoría Especial creada por el Comité de Derechos Humanos de NNUU para la promoción de la Verdad, la Justicia, la Reparación y las Garantías de No Repetición Fabián Salvioli.

Fabián Salvioli asumió sus funciones como Relator Especial sobre la promoción de la Verdad, la Justicia, la Reparación y las Garantías de No Repetición el 1º de mayo de 2018, sucediendo a Pablo de Greiff (Colombia).

Salvioli se ha pronunciado en varias ocasiones respecto a España, apoyando el duro informe que emitió su predecesor, declarando que hay que juzgar o extraditar a los responsables franquistas, considerando positiva la exhumación de Franco y señalando la necesidad de “ir más allá” y haciendo especial hincapié en la necesidad de juzgar a los responsables de los crímenes contra la humanidad.




De momento no ha efectuado ninguna visita oficial al Estado como sí hizo su antecesor en el cargo Pablo de Greiff.

Han trascendido frases suyas como las que pronunció como invitado a unas jornadas en el Congreso de los Diputados:

Se ha utilizado mal la palabra reconciliación. La reconciliación no es que una víctima perdone a su torturador. ¿Eso qué es? La reconciliación es la recuperación de la confianza en el Estado. La confianza en que el Estado vela por tus derechos. Y eso solo se consigue a través de la justicia. Cualquier otra interpretación de la reconciliación es perversa.

No ha faltado derecho para hacer justicia. Ha faltado voluntad política. ¿Para qué está un Estado si no es para garantizar los derechos de los ciudadanos?

El 29 de septiembre de 2011, el Consejo de los Derechos Humanos adoptó la resolución 18/7, la cual establece el mandato del Relator Especial para la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y garantías de no repetición, por un periodo de tres años y lo encomienda a tratar aquellas situaciones en las cuales se haya producido violaciones manifiestas de las normas internacionales derechos humanos y violaciones graves del derecho internacional humanitario.

En 2017, el Consejo de Derechos Humanos adoptó la resolución 36/7 que prorrogó el mandato del Relator especial por un período adicional de tres años.

La Resolución menciona que la aplicación de un enfoque global que abarque a los cuatro pilares de este mandato (la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición), debería ayudar a “garantizar la rendición de cuentas, hacer justicia, brindar vías de recurso a las víctimas, fomentar la recuperación de la normalidad y la reconciliación, establecer entidades independientes que supervisen los sistemas de seguridad, restablecer la confianza en las instituciones del Estado y promover el estado de derecho de conformidad con el derecho internacional de los derechos humanos”.

En términos generales, se espera que estos objetivos contribuyan a “prevenir la repetición de las crisis y futuras violaciones de los derechos humanos, asegurar la cohesión social, la construcción de la nación, la implicación en el proceso y la inclusión de todos a nivel nacional y local, y promover la reconciliación”.